Historias hechas documental.




"ENTRE EL AGUA Y LA TIERRA".


Historias de vida de los pobladores de la Salvajina.

Por: Víctor Lòpez.


Represa de la Salvajina -  Foto: Víctor Lòpez.



Eran  las 9:40 de la mañana de un domingo concurrido en la población de Suarez Cauca. Nos encontrábamos un grupo de amigos que veníamos adelantando un proyecto de investigación que tendría como resultado final la realización de un documental.  Aquella mañana el ruido habitual de todo pueblo colombiano, en medio de bocinas que se esfuman por los rincones de cada calle, entremezclado entre el sonsonete alegórico de los negros que con su acento cantado, hacen la característica de los que habitan las zonas que bordean el rio Cauca. También recrean el paisaje los vendedores ambulantes como aquel hombre con acento apaisado, quien ofrece unos cinturones que tiene para la venta. De igual manera se escuchan los pitos de las motos y sus conductores quienes dirigen su mirada hacia nosotros para ofrecernos el servicio.

Así van pasando los minutos en medio del bullicio perpetuado por las almas en pleno día de mercado. Y es que los domingos es el día en que todos los lugareños que viven al interior de la salvajina, llegan hasta Suarez a ofrecer sus productos, como también a comprar lo que haga falta para sus hogares. Don Ismael es nuestro guía y también un colaborador en nuestro proyecto. Lo conocimos un mes antes cuando habíamos visitado la zona para investigar sobre la problemática que viven los pobladores en los alrededores del embalse. En su libro “Salvajina, oro y pobreza” hay mucho de lo que nos interesa para ahondar y perfilar  en nuestro proyecto.

Mientras caminábamos con don Ismael, por las calles matizadas en el color de la gente, como también en la música popular que sale de la cantina que está ubicada en toda la esquina del parque central, algo ya habitual y para nada sorpresivo. Aunque quizás lo que sorprenda es la cantidad de trabajadoras sexuales que llegaron a la zona en los últimos 3 años comenta don Ismael a causa de la explotación ilegal de las minas que rondan por todo  Suarez y que comparte junto a su población vecina Buenos Aires. A este pueblo han llegado muchos forasteros entre esas las chicas que vienen en busca de su amor prohibido” sostiene Ismael.

En ese instante mientras mis ojos se detenían en el paisaje del  bullicio popular se acercó un hombre que venía de gorra negra y camisa a cuadros de manga corta. “Buenos días Ismael, Buen día muchachos. Yo soy José Adelmo Tobar. Acá el hombre me hablo de ustedes que estaban interesados en obtener unas entrevistas con habitantes de la zona de la salvajina para que les hable un poco sobre la problemática”.



Asentamos la mirada y nos presentamos. Mucho gusto don Anselmo. Así es, estamos interesados en recopilar información acerca de la problemática que tienen ustedes para transportarse a lo largo del embalse, mencione. Claro que sí, vamos entonces hasta las oficinas de asociación de mineros de acá de Suarez, para hablar con más calma, respondió.

Aquella asociación quedaba a tan solo una cuadra larga, ya que Suarez es una población que no llega ni a los 80mil habitantes.

Una vez instalados en el lugar don Anselmo, nos comentó  que pertenece al consejo comunitario de la cuenca del rio Marilopito, de la meseta Suarez. La represa es la primer causal de desplazamiento en esta zona por no decir que del departamento, ya que se inundaron 27 mil hectáreas de tierra, a las dos márgenes del rio Cauca,  para la construcción de esta en 1986. De ahí, que empezó nuestro viacrucis por la construcción de esta por aquellos años. El primer problema que enfrentamos es que los habitantes de las zonas altas de las veredas Meseta y Pureto, como también los resguardos ubicados sobre esa misma zona,  se vieron afectadas ante la incomunicación presentada por el embalse. Comentó  que aquel día en que dieron luz verde para que se inundara el terreno que hoy cubre la represa, los  tomó  por sorpresa ya que su medio de comunicación de un extremo al otro era a través de los puentes que colapsaron con la llegada del agua, quedando así aislados y los caminos de trocha por los que se movilizaban para la época también fueron alterados durante la construcción.

En su mirada se evidencia la impotencia de quien fue desplazado de su territorio a causa de las falsas promesas que para la época la CVC, incumplió.  “Gran parte de los acuerdos hacia la comunidad no se cumplieron. Incluso menciona don Anselmo muchos de los predios no fueron pagados totalmente y por ello nuestro malestar contra la CVC, quien para la época era la propietaria de la represa. En otras palabras el agua nos sacó sostiene”.

Al salir la comunidad de estas tierras muchos salieron a conformar los cordones de miseria de la ciudad Cali, por ser la más cercana a su lugar de origen. El distrito de Agua blanca se convertiría en su nuevo hogar para muchos de ellos.



En 2006 se movilizaron hacia Cali a la empresa EPSA, reclamando sus derechos en la cual se pactó una consulta con la empresa para lograr los acuerdos que reclama la comunidad, ya que como consejos afro tienen derecho a ella. Y es que la negación por parte de la empresa para no atender a las peticiones de la comunidad, llevo a que en dos ocasiones pago más de 600 millones de pesos al ministerio de gobierno, con tal de no acceder a las consultas. No obstante el ministerio fallo a favor de la comunidad aunque tardíamente para que la EPSA, haga frente a la problemática de la salvajina.
Y es que ante la precaria situación de movilidad por parte de sus pobladores, para comunicarse con otras zonas que rodea la represa, ha generado en diversas ocasiones accidentes en los que han perdido la vida varias personas, no solo pobladores sino turistas que llegan a conocer el lugar pero que al no tener ciertas parámetros de seguridad se han presentado incidentes en el lago.

 Carlos Alberto. La historia de un lanchero.
“A la orden señores, aquí les ofrezco el recorrido en lancha por el embalse económico solo $40.000 la media hora y los llevo hacer un recorrido propio para que se tome la foto cerca a la cascada y lleve de recuerdo; Anímense”.  Comenta un joven de apariencia delgada, al que la gorra no le deja ver su rostro con claridad ya que la sombra y su tono de piel a duras penas deja entrever la esclerótica de sus ojos, es decir el área blanquecina.



Carlos Alberto es su nombre un  joven que a sus 36 años tiene mucho por contar. Como muchos de ellos, le han servido a su patria como soldado raso para el ejército colombiano. Se conoce bien la zona porque en varias ocasiones cuando estuvo de servicio sostuvo enfrentamientos con la guerrilla de las farc que predominaba por la zona. Incluso conoce exactamente la zona veredal en la que fue asesinado el líder de las farc Alfonso Cano el 4 de noviembre de 2011. Si bien para la época ya no hacia parte del ejército, comento que llevo a un importante medio periodístico quien quería conocer de cerca lo ocurrido con el abatido guerrillero, para lo cual Carlos Alberto los llevo hasta el lugar donde fue abatido.

Actualmente se desempeña como lanchero y junto a un grupo de amigos de la zona se han organizado para ofrecerle a los turistas que visitan el embalse un recorrido por el lugar ya que en fines de semana es  muy frecuente que habitantes del valle del cauca visiten este destino, el cual es considerado para algunos como un turismo de aventura. De hecho cuenta con 3 ofertas de alojamiento para quienes visitan el lago para disfrutar de un finde en familia.

Sin embargo Carlos menciona que como habitante de la región, coincide en lo que muchos de los labriegos de la zona comentan en cuanto a sus condiciones de vida desmejoraron tras la construcción del embalse, ya que con la explotación minera ilegal de la zona, las aguas del embalse se han visto afectadas por el mercurio que utilizan en los socavones para explotar el oro que hay en esta región del norte del cauca.

Y es que además de la problemática engendrada por la construcción de la represa, hay que añadirle los problemas que viene enfrentando la comunidad ante la llegada de personajes ajenos a la zona, en busca del codiciado mineral, lo cual ha traído  enfrentamientos como también amenazas a muchos de los líderes comunitarios en su mayoría afros, que ven con gran temor lo que viene pasando en su territorio.  

Carlos Alberto menciona que la zona es una zona caliente como es considerada en el argot popular a los sitios donde hay  enfrentamientos que desencadenan episodios de violencia. “Hay zonas veredales donde hay cultivos de coca y esas zonas no es aconsejable ir, porque son zonas aun cuidadas por reinsertados que aun operan en la zona, como también gente que han llegado de otras parte pero que tienen en esas tierras aisladas el negocio de la coca”, sostiene. 

Mientras nos adentramos en las aguas del embalse con rumbo a la vereda Mindalà, Carlos Alberto nos va haciendo una breve descripción de las problemáticas que viven muchos de sus paisanos.  En épocas de verano el nivel del agua baja notoriamente y eso hace que las personas tengan que hacer unas travesías para poder subir al planchón, ya que este no puede acercarse a la orilla ya que por el bajo nivel del agua, puede llegar a quedar anclado.


Otro de los problemas que afronta la gente de esta zona, es por los horarios de salida y llegada del planchón quien durante el día solo tiene un recorrido de ida y vuelta, lo cual vuelve la situación más angustiante para poder salir de sus zonas habitadas.” A mí por ejemplo me ha tocado transportar mujeres embarazadas o personas enfermas que ante el limitado transporte tienen que alquilar una lancha, lo cual tiene un costo más alto, lo que perjudica a los habitantes. Por suerte luego de tanta lucha se acordó con la EPSA la implementación de una lancha para que pudiera transportar algún enfermo en caso de emergencia”; menciona Carlos.

La situación de los pobladores no es dramática aunque en ocasiones resulta angustiante ante la falta de transporte adecuado en la zona. Hay una vía pero con el invierno que ha venido presentadose en el país, es peor, ya que es una carretera angosta y con precipitaciones que puede llegar a ser peligrosa  en una zona donde la explotación minera predomina lo cual puede ocasionar un derrumbe sobre la carretera.

Por eso la opción más viable para ellos es a través del planchón quien no tiene costo alguno pero que ante el restringido horario si dificultad las vidas de los labriegos de la salvajina.

Es por ello que durante los consejos comunitarios que se adelantan en  Suarez como también en algunas zonas veredales en donde abordan sus problemáticas, buscan que la EPSA, logre en algún momento tener en cuenta todos sus reclamos aunque lo ven con total pesimismo ante el desinterés de esta por atender sus reclamos.

“Lo más curioso es que esta represa ubicada en nuestro territorio, ni siquiera la energía es un servicio accesible para nosotros. No hay beneficio alguno ni siquiera a los habitantes de la represa, lo cual además de injusto en ocasiones es risible” sostiene Daniel Ibarra líder comunitario de Mindalà.

Entre tanto sus habitantes continúan su vida entre el agua y la tierra, a veces con una mirada angustiante, pero en otras con una sonrisa esperanzadora propia de las comunidades afro, quien le pone color y ritmo a los problemas de su cotidianidad.

No obstante durante el recorrido por las aguas se puede ver un paisaje, que ante la inmensidad del embalse, rodeado de montañas que  componen el paisaje, lleva por instantes a olvidarse de los problemas y apreciar el imponente paisaje de esta región norte caucana, anhelando quizás, que los problemas de afectan sus pobladores puedan ser resueltos aun cuando tal intención resulte ser un gesto ingenuo.



Sobre la salvajina.

La Represa fue finalizada en septiembre de 1985, produciendo una capacidad de 270 MW de energía eléctrica. Los motivos principales para su construcción fue evitar las inundaciones, y producción de energía y mantenimiento de un nivel bajo de contaminación en la zona de extracción de agua potable para la ciudad de Cali. La dueña de la instalación es la Empresa EPSA.

El control del cantidades de agua vertida por la represa con respecto a la prevención de inundaciones y posiblemente otros aspectos esta en las manos de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, que en caso de discrepancias tiene prioridad.

Datos técnicos.

·         Volumen útil: 695,7 hm³
·         Volumen muerto: 69 hm³
·         Cresta vertedero: 1155 msnm
·         Nivel Máximo Físico: 1155 msnm
·         Volumen total estimado en 764,7 hm³.

Turbinas.

La energía la producen tres turbinas alimentadas por una torre de toma. Cada una produce 90 MW con un caudal máximo de 116,5 m³/s y en total, es 349,5 m³/s y 270 MW.

El Acta 86

Después de una marcha contra el proyecto en el año 1986, el gobierno prometió la construcción de infraestructura para las comunidades afectadas.

Fuente: Wikipedia


































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